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Empresas por la igualdad de género

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 5 de cada 10 mujeres están fuera del mercado laboral, y el 54% trabaja en contextos informales. Foto: James Rodriguez / PNUD Guatemala

La Agenda 2030 nos brinda una hoja de ruta para construir el mundo que queremos, sin dejar a nadie detrás. La igualdad de género es clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), tanto como derecho humano fundamental como motor del progreso para todos los demás objetivos. Empoderar a las mujeres y niñas tiene un efecto multiplicador y eso contribuye a promover el crecimiento económico y el desarrollo a nivel mundial.

En alianza con el sector privado y los gobiernos, debemos trabajar juntos para cerrar las brechas de género y eliminar las barreras estructurales que impiden el empoderamiento de las mujeres.

Ya se han registrado algunos avances extraordinarios. Sin embargo, aún tenemos mucho camino por recorrer. A pesar del mayor número de mujeres con trabajo remunerado, ellas ganan en promedio un 24 por ciento menos que los hombres.  Las mujeres también tienen menos probabilidades de tener acceso al trabajo decente, a los bienes y al crédito formal.

La participación en la fuerza laboral también es más baja en las mujeres que en los hombres. En 2015, el 72 por ciento de los hombres en edad de trabajar -mayores de 15 anos- estaba empleado, comparado a un 47 por ciento en el caso de las mujeres. Globalmente, ellas solo ocupan el 22 por ciento de los cargos gerenciales en las empresas, y el 32 por ciento de los negocios no tiene mujeres ocupando estos cargos.

En América Latina y el Caribe, la situación no dista de esta realidad. Las mujeres realizan el 75 or ciento del trabajo doméstico no remunerado. Cinco de cada 10 mujeres están fuera del mercado laboral, y el 54% trabaja en contextos informales, con ingresos frágiles y poca protección social. Y entre las 72 grandes empresas de la región, sólo tres tienen a una mujer como directora ejecutiva o presidente, es decir, un 4,2 por ciento.

Ante este escenario, el sector privado  tiene un rol fundamental para eliminar las desigualdades de género e impulsar el desarrollo sostenible. A través de la implementación de normas de igualdad de género dentro de las empresas, estas pueden garantizar la igualdad de oportunidades para las mujeres, crear ambientes de trabajo inclusivos y contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que se enfoquen en la igualdad de género (Objetivo 5), el trabajo decente y el crecimiento económico (Objetivo 8), y la reducción las desigualdades (Objetivo 10).

Lo beneficios corporativos de promover la igualdad de género en el lugar de trabajo son numerosos. Las empresas que apuestan a la participación activa de las mujeres son percibidas como socialmente responsables, logran una mayor eficiencia y un mayor rendimiento del personal, más compromiso de los empleados, y la mejora de la contratación y de su imagen pública. De hecho, para muchos las empresas se vuelven también más rentables.

Las empresas pueden marcar una diferencia y muchas han desarrollado iniciativas destinadas a crear entornos de trabajo equitativos y aumentar el acceso de las mujeres al trabajo decente. Estas apuntan a la eliminación de diferencias de remuneración entre hombres y mujeres; aumentar el papel de las mujeres en la toma de decisiones en los niveles de gerencia media y superior; desarrollar e implementar políticas que mejoren el equilibrio entre el trabajo y la vida privada; promover la participación de la mujer en las industrias tradicionalmente masculinas y erradicar el acoso sexual en el lugar de trabajo.

Para apoyar a las empresas a lograr estos objetivos, el PNUD ha establecido programas de Certificación del Sello de Igualdad de Género, implementado por gobiernos nacionales con el apoyo del PNUD desde 2009. Estos programas trabajan con  las empresas públicas y privadas para  enfrentar y solucionar las disparidades de género en el lugar de trabajo y establecer entornos en los que el aporte de las mujeres sea altamente valorado.

Originalmente implementado en América Latina, los Sellos de Igualdad de Género se están expandiendo a nivel mundial, y las instituciones que lo reciben son reconocidas por alcanzar estándares específicos para promover la igualdad de género en el trabajo. Ya son más de 400 las empresas certificadas en 12 países, entre ellos Uruguay, Cuba, Colombia, Chile, Brasil, México, El Salvador, República Dominicana y Panamá.

Los beneficios que trae consigo la Certificación y las mejores prácticas de las empresas para reducir las brechas de género serán discutidos en el Tercer Foro Global sobre Igualdad de Género, organizado por el Gobierno de Panamá y el PNUD. Entre el 21 y 22 de noviembre, líderes de empresas, gobiernos, académicos y sociedad civil compartirán experiencias exitosas y prácticas innovadoras para alcanzar la igualdad de género en el ámbito laboral.

Hoy más mujeres que nunca ocupan cargos públicos y gerenciales y debemos continuar promoviendo su liderazgo. Lograr la igualdad de género y el empoderamiento económico de las mujeres requiere la acción y el compromiso de todas y todos, en todos los niveles. Mediante el fortalecimiento de políticas y la participación del sector privado, podemos poner a las mujeres y niñas en el centro del desarrollo y construir un mundo mas igualitario, sin que nadie se quede atrás. Promover mujeres que mejoran su participación en la fuerza laboral beneficia a familias, comunidades y sociedades en general.

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