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Preparación de los aeropuertos ante emergencias: un modelo de colaboración público-privada

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 Trabajadores del Aeropuerto Rafic Harriri Airport en Líbano durante un simulacro. Foto: PNUD Líbano

En marzo de 2015 Nepal sufrió dos grandes terremotos y el país debió solicitar inmediatamente ayuda humanitaria a gran escala. Sin embargo, las autoridades se vieron obligadas a cerrar el único aeropuerto internacional capaz de recibir grandes aeronaves debido al deterioro de la pista por el aterrizaje de pesados aparatos. Esto provocó demoras en la llegada de suministros y personal de asistencia.

La situación de Nepal no es única. Cuando se produce un desastre grave, las autoridades y organizaciones humanitarias se encuentran a menudo con retrasos provocados por la sobreutilización de las capacidades del país, lo que lleva a la acumulación de suministros inutilizados y al bloqueo de materiales y personal de emergencia en los puntos aduaneros.

La adaptación de los aeropuertos representa un aspecto clave de los planes de preparación ante los desastres. La capacidad para gestionar la llegada de ayuda y personal humanitario marca, en gran medida, la calidad de la asistencia humanitaria recibida por el país. Aunque es imposible predecir la escala de los desastres, sí es posible desarrollar de antemano las capacidades necesarias para garantizar una respuesta humanitaria efectiva que limite al máximo las pérdidas de vidas y los daños materiales.

Está claro que la formación en materia de preparación ante las catástrofes y reducción del riesgo de desastres (DRR, por sus siglas en inglés) no debería limitarse  exclusivamente a los ‘expertos en DRR’. Los aeropuertos son el principal punto de entrada de la ayuda internacional y nacional cuando se produce un evento de este tipo, por lo que las autoridades del aeropuerto deben estar preparadas para abordar la respuesta de manera adecuada. Aquí se incluiría a todo el mundo, desde los responsables de aduanas e inmigración hasta los servicios de extinción de incendios, además de la seguridad y la gestión. Asegurar una colaboración efectiva y rápida entre todos ellos es esencial para la provisión de alimentos, medicinas y refugio a quienes más lo necesitan.

Como directora del "Programa de Adaptación de Aeropuertos ante Situaciones de Desastre" (GARD, por sus siglas en inglés), una iniciativa conjunta realizada en colaboración con Deutsche Post DHL Group, he tenido el placer de asistir a cursos de formación en aeropuertos y he sido testigo de los avances logrados. Desde 2005 y con el apoyo financiero del Gobierno de Alemania, GARD ha asumido la formación de personal en aeropuertos de todo el mundo: más de 600 personas en 30 aeropuertos de 15 países.

La formación tiene dos objetivos principales:

1) Reunir a todas las partes que tendrían un papel en las eventuales operaciones humanitarias con el fin de identificar en los aeropuertos posibles cuellos de botella susceptibles de obstaculizar las operaciones.

2) Trabajar con el equipo creado con el fin de establecer recomendaciones prácticas para una planificación de contingencias.

Es fantástico observar esta formación en plena acción, especialmente la manera colaborativa de trabajar a la hora de diseñar planes para los peores escenarios. Estos contemplan todo tipo de detalles, como garantizar que existan suficientes plataformas para circular aviones de gran tamaño, maquinaria para trasladar grandes pallets de material desde las aeronaves a los camiones o a los almacenes, refrigeradores temporales para guardar medicamentos y alimentos perecederos, o incluso contar con la autoridad necesaria para requisar la sala VIP y establecer allí un centro de emergencias.

Ahora que el programa celebra 10 años de funcionamiento, lo que destacaría de GARD es la manera en que esta iniciativa única combina la fortaleza del PNUD (el principal organismo de DRR en los países en desarrollo) y Deutsche Post DHL Group (los expertos en aviación y logística) para obtener resultados. Después de comprobar que los desastres nos afectan a todos, es evidente que iniciativas público-privadas como GARD son esenciales si queremos estar plenamente preparados para salvar vidas.

Cambio climático y reducción del riesgo de desastres Reducción del riesgo de desastres Respuesta a las crisis Gestión del riesgo de desastres partnerships Private sector aid coordination and effectiveness Uthira Ravikumar

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