Blog


Desarrollo sostenible y empresas: un imperativo a la acción

por

Un sector privado responsable es indispensable para generar desarrollo y reduccir la pobreza a gran escala. Foto: PNUD Perú

La Agenda 2030 reconoce que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son de aplicación para todos y todos tenemos un papel que jugar para su conquista. Esto nos invita a explorar nuevas alianzas con actores que pasan a ocupar un rol central en la agenda para el desarrollo: gobiernos, sociedad civil, universidades y, también, las empresas. Precisamente, existe en Naciones Unidas un renovado interés por conectar con compañías responsables que contribuyan a implementar los ODS a nivel local. De acuerdo con el Informe sobre Desarrollo Mundial de 2013, el sector empresarial es el principal motor de empleo en el mundo y representa el 90% de la totalidad de puestos de trabajo en los países en desarrollo. Por ello, en el Fondo para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Fondo ODS) hemos abordado el desafío de cómo involucrar mejor al sector privado en iniciativas para el desarrollo, conjuntamente con gobiernos locales, sociedad civil y agencias de la ONU.

Desde nuestros comienzos en 2014, en el Fondo ODS hemos invitado a las empresas a la mesa de planificación y creación de todos nuestros programas. En este tiempo hemos puesto en marcha programas conjuntos en 21 países de América Latina, África, Oriente Próximo y Asia, donde la participación de las compañías resulta fundamental. En su mayoría son micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), emprendedores y cooperativas locales, sumando varios centenares entre los diferentes programas. Resulta apasionante ver cómo nuestros socios del sector privado trabajan codo a codo en torno a objetivos comunes contra la pobreza y la desnutrición, construyendo mercados para promover el crecimiento económico inclusivo o mejorando sistemas de agua y saneamiento. Todo ello, integrando criterios transversales de sostenibilidad e igualdad de género.

La forma de asociación varía según el programa. Actualmente trabajamos con modelos tradicionales, donde las empresas participan mediante contribuciones filantrópicas, inversión social y promoción activa. Hay empresas socias que están participando directamente en la cofinanciación de los programas conjuntos a través de fondos de contrapartida o matching funds, como en el caso de Perú. Se logra generar así un mayor valor, sentido de compromiso y apropiación nacional de estas actividades. Nuestros modelos de colaboración más novedosos buscan alinear la actividad de negocio y las cadenas de valor de las empresas con los objetivos comunes de desarrollo sostenible. Somos conscientes de que conjugar el ánimo de lucro con actividades para el desarrollo puede generar recelos; no obstante, creemos que es un tabú que debemos superar. Porque, además, estamos comprobando que funciona.

Un buen ejemplo lo encontramos en las provincias mozambiqueñas de Cabo Delgado y Nampula. Multinacionales de la industria extractiva asociadas a nuestro programa han comenzado a adoptar políticas de contenido local, con criterios de igualdad de género y de edad. En colaboración con el Gobierno, estas compañías están contratando a trabajadores locales, comprando bienes y servicios producidos en las comunidades y adoptando prácticas empresariales respetuosas con el medio ambiente. El programa creará 1.500 empleos directos y otros 1.500 indirectos, orientados a mujeres y personas jóvenes, así como 250 nuevas pymes que proporcionarán bienes y servicios ambientalmente sostenibles a estas industrias. Con esto se demuestra que la industria de la minería y la construcción pueden producir un impacto positivo y transformador en el desarrollo de las comunidades donde opera.

Para que la experiencia y el potencial del sector privado puedan utilizarse del mejor modo en pro del desarrollo, también debemos escuchar a las compañías. Es imprescindible entender qué valor ven ellas en el desarrollo sostenible y cuál es el papel que esperan de Naciones Unidas. Para ello, el Fondo cuenta con un Grupo Asesor del Sector Privado integrado por líderes de 13 empresas de diferentes sectores y provenientes de todas las regiones del mundo. Entre ellas se encuentran las españolas Fundación Microfinanzas BBVA, Ebro Foods, Ferrovial y Fundación Seres. El Grupo Asesor contribuye a fomentar el diálogo e identificar fórmulas para que ONU y empresas trabajen conjuntamente a nivel local de una manera más efectiva.

Resultado de este trabajo es nuestro nuevo informe Empresas y Naciones Unidas elaborado junto a la Harvard Kennedy School y Business Fights Poverty. El texto introduce elementos muy interesantes para la discusión. Por ejemplo, las empresas piden a la ONU mayor transparencia y procesos más simplificados y consistentes. También, piden participar en la discusión de los programas de desarrollo desde las primeras etapas de planificación. Igualmente, reclaman contar con un interlocutor único de Naciones Unidas a nivel de país. Son propuestas interesantes que alimentan la necesaria reflexión que Naciones Unidas deberá acometer en los próximos años.

Con una nueva Agenda 2030 que requerirá entre 3.300 y 4.500 millones de dólares en inversión cada año, según los cálculos de Naciones Unidas, ha llegado el momento de romper los estereotipos. Un sector privado responsable es indispensable para el crecimiento, la productividad, la innovación y la creación de empleo, todos ellos generadores de desarrollo y reducción de la pobreza a gran escala.

*Artículo publicado originalmente en Planeta Futuro, El País.

Blog post MDG-SDG blog series Desarrollo sostenible Sector privado Eficacia de la ayuda Crecimiento inclusivo Reducción de la pobreza y la desigualdad

PNUD En el mundo

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tabago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe