En Venezuela la música es una esperanza para los jóvenes de escasos recursos

Youth Symphony Orchestra playing in Venezuela
Concierto de la Orquesta Sinfónica Juvenil en Caracas, Venezuela

Caracas - En las comunidades pobres de la capital venezolana, más de 350.000 jóvenes, de entre 3 y 29 años, han encontrado una salida para un futuro mejor a través del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, una iniciativa estatal apoyada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) desde hace nueve años.

“El Sistema ha logrado llegar a un porcentaje importante de niños y niñas que viven en pobreza”, dice Nehyda Alas, profesora y gerente de la Orquesta Sinfónica Juvenil Teresa Carreño, que tiene la convicción de que cuando los muchachos se acercan a la música, experimentan un cambio de conducta. De los 30 millones de habitantes de Venezuela, 7,2% se encuentra en la extrema pobreza.

Aspectos Destacados

  • El PNUD apoya desde hace nueve años el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, una iniciativa estatal para la formación musical de jóvenes de escasos recursos del país.
  • De los 30 millones de habitantes de Venezuela, el 7,2% se encuentra en la extrema pobreza.
  • Más de 350.000 jóvenes de las regiones más pobres se han beneficiado del programa de formación musical.

“Se ha convertido en la esperanza que tienen padres y niños de salir de la delincuencia a través de la música. Las madres creen que sólo tienen dos opciones: o lo inscribo en algo que le permita crearse valores o lo encontraré con una pistola. Por supuesto, ganan los valores”.

El caso más inspirador es el del maestro Gustavo Dudamel (30 años), quien proviene de un hogar humilde de Venezuela y hoy es director de la Orquesta de la Juventud Venezolana Simón Bolívar y director musical de la Orquestra Filarmónica de Los Ángeles, por mencionar sólo una de tantas que piden el ritmo de su batuta en cada pieza.

Durante los primeros tres años los jóvenes reciben formación musical integral, es decir, una oferta educativa que los dota, no sólo de la capacidad de apreciar el arte, sino además de conocimiento técnico.

En ese tiempo, reciben instrucción en teoría musical y solfeo y luego escogen su instrumento. Primero pasan a las diversas orquestas infantiles y luego a las juveniles, con una ayuda económica acorde con su nivel de formación.

“La orquesta es un modelo y una escuela de vida social,” dijo su fundador, el maestro José Antonio Abreu. “Está dedicada al rescate pedagógico y ocupacional de la infancia y la juventud de los grupos más vulnerables del país”, prosiguió. De ahí que la formación que reciben no se queda en el plano musical, sino que abarca establecer valores en los jóvenes.

Gustavo Briceño, por ejemplo, nativo de Propatria, una zona pobre en Caracas, ingresó en la Orquesta Sinfónica Juvenil Teresa Carreño hace 13 años motivado por su madre. Desde entonces, nunca más soltó su violín.

“Comienzas a impresionarte de ti mismo y piensas: si hoy puedo hacer esto, ¿qué puedo hacer mañana?”, dice Briceño. Para él, ser miembro de esta orquesta “es un orgullo”. Incluso ha logrado influenciar positivamente a otros vecinos de Propatria que hoy también forman parte del Sistema.

El PNUD y el Banco Interamericano de Desarrollo brindaron su primer apoyo a la Orquesta en 2002. Desde entonces, el proyecto apoya la selección y compra de instrumentos y equipos de calidad, para que los estudiantes completen su aprendizaje de la mejor manera. El proyecto también incluye el apoyo a los jóvenes a través de formación con músicos y directores de los países de más alto nivel musical en el mundo.

Por Patricia Clarembaux

El Proyecto en Breve

Presupuesto: US $31.7 milliones

 

Duración del Proyecto: 2010-2012 (Fase II)

 

Donante Principal: Gobierno de Venezuela

 

Página del Proyecto (en inglés)