El PNUD en acción

¿Qué tan difícil es lograr el empoderamiento de la mujer en el Perú?

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Foto: PPD del GEF/PNUD

En los últimos años, de manera general, el Perú ha logrado avances en cuanto a la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. Sin embargo, las grandes brechas de género siguen afectando, en mayor medida, a mujeres y niñas en situación de pobreza, indígenas y que viven en zonas rurales de la sierra o la Amazonía. Los logros alcanzados son, en muchos casos, muy inestables, lo que ocasiona que estos grupos vivan en una situación de gran vulnerabilidad.

La brecha persiste

La violencia que sufren las mujeres peruanas sigue siendo uno de los problemas más graves que afecta al país. Las estadísticas muestran que en los últimos años apenas ha variado el número de casos de violencia familiar (en torno a 100 denuncias cada día), violencia sexual (alrededor de 13 denuncias al día) y feminicidio (entre 8 y 10 mujeres asesinadas al mes por causas relacionadas exclusivamente con su condición de mujer). En cuanto a los casos de trata de personas, las mujeres, junto con los niños y niñas, son las víctimas más habituales de este delito que va de la mano de otras actividades ilícitas, como el narcotráfico.

En el caso de la reducción de la mortalidad materna, el Estado ha puesto en marcha una serie de medidas para la atención temprana de las mujeres gestantes, la adecuada integración de un enfoque multicultural, la capacitación continua para el personal médico y para-médico y la puesta en marcha de comités de prevención a nivel regional, lo que ha permitido un descenso sostenido en la tasa de muertes maternas. A pesar de estos notables avances, Perú continúa siendo uno de los países de la región con una tasa de mortalidad materna más alta.

Si bien como promedio nacional se ha logrado la paridad entre los sexos en la asistencia a la educación primaria y secundaria, aún subsiste la desigualdad en muchos departamentos (Puno, Huánuco, Loreto y Cajamarca son en los que se dan las brechas más profundas). Por ello, eliminar las desigualdades en la educación es fundamental.

Respecto a la participación de las mujeres en la actividad económica, ésta se ha incrementado durante la última década: de 58,4% en el 2001 se ha pasado a 65,7% en el 2010. Por otro lado, 37% del total de empleos remunerados del sector no agrícola en el 2010 correspondió a las mujeres. En el 2001 esta proporción fue de 33%.Mientras que el 67,7% de las mujeres que tiene un empleo laboran en microempresas (de 1 a 5 trabajadores), solo el 54% de los hombres trabaja en éstas. Un problema identificado es que esta clase de empleos suele ofrecer a las mujeres ingresos menores y de baja productividad.

Por otro lado, la situación de la mujer en instancias de decisión ha tenido mejoras paulatinas. La puesta en marcha de la ley de cuotas de género, que promueve la inclusión de al menos un 30% de mujeres en la composición de listas electorales a cargos de representación política, ha logrado ciertos avances pero no ha conseguido voltear una situación que está en clara desventaja para las mujeres. El porcentaje de parlamentarias (21,5%) que fueron elegidas en las comicios del 2011 no supera al porcentaje de las elegidas el 2006 (29,2%). Además, la participación de mujeres en gobiernos locales es aún reducida.

Acciones para el futuro

Para el PNUD la igualdad entre mujeres y hombres es un principio que permite garantizar el desarrollo humano, a la vez que constituye un objetivo fundamental en la lucha contra la pobreza.

El empoderamiento de las mujeres es una estrategia diseñada para transformar las estructuras de dominación en todos los ámbitos: legislativo, educativo, institucional y toda aquella instancia, ya sea pública o privada, en la que prevalezca un dominio masculino.

Teniendo en cuenta los resultados del diagnóstico del país, del diagnóstico interno, los documentos marco de política corporativa y las consultas realizadas con el personal de la oficina del PNUD Perú, se plantean cinco líneas de acción para guiar el avance de la transversalización del enfoque de género (TEG):

Línea de Acción 1: Incremento del compromiso político y económico de la oficina del PNUD Perú con la TEG

Línea de Acción 2: Fortalecimiento de la gestión de los Recursos Humanos (RH) desde una perspectiva de género

Línea de Acción 3: Mejora de las capacidades de la Unidad de Programas para la incorporación de la TEG en la programación de todas las iniciativas de la oficina

Línea de Acción 4: Acompañamiento a las autoridades nacionales y las organizaciones de la sociedad civil (OSC) en sus esfuerzos para la implementación de los instrumentos internacionales relativos a la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer

Línea de Acción 5: Promoción de la TEG en la coordinación interagencial y en las iniciativas puestas en marcha por el Sistema de las Naciones Unidas en el Perú.

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