Migrantes, comunidad y Gobierno se unen para construir muro de contención en Intibucá

29 jul 2013

image La obra muestra el impacto de la sinergia entre migrantes, comunidad, gobierno y cooperantes

Un muro de contención para evitar deslizamientos y un campo de futbol, obras que superan los 2.3 millones de lempiras, fueron construidos en San José  Intibucá,  con el apoyo económico de migrantes en Estados Unidos

Este proyecto se edificó con la participación activa de la comunidad, la alcaldía municipal de San José y un club de migrantes hondureños apoyados por  consulado en Washington a través del Programa Remesas Solidarias y Productivas, que impulsa el Sistema de las Naciones Unidas, a través de PNUD, OIM, OIT, UNICEF, UNFPA, UNDOC y FAO, en coordinación con la Cancillería y la Secretaría de Desarrollo Social.

Más de 41 familias que habitan en este sector, permanecían intranquilas por los posibles derrumbes sobre todo en época de invierno. Con la construcción del muro perimetral, quedaron atrás esas preocupaciones. La edificación del muro fue aprovechada para ampliar y acondicionar la cancha de futbol, que es el único espacio recreativo con el que cuenta la comunidad.

La obra que mide más de 1 300 metros cuadrados, beneficiará a unas dos mil familias de manera directa y fue gestionada por la municipalidad de San José ante el  Programa de "Remesas Solidarias y Productivas: Hagamos un trato dando y dando". La comunidad aportó mano de obra, traslado de materiales y además realizó actividades para obtener los recursos que les correspondía como contraparte.

En la fase piloto, el programa de Remesas Solidarias construyó  diez proyectos de infraestructura comunitaria, ejecutados en el marco del Programa Conjunto de Empleo Juvenil y Migración, puesto en marcha por el Sistema de las Naciones Unidas con recursos del Fondo España para el Logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio".

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), facilitó el proceso técnico con la cancillería y promovió  el intercambio de experiencia con  México, país donde este proyecto ha tenido impacto exitoso.   

José Disney, un joven de San José expresó que “La satisfacción más grande que puede sentir un hondureño migrante es que su comunidad se supere y por ello la mano de obra y construcción del muro, incluyó a pobladores de todas las edades mujeres, hombres y niños, quienes trabajaron en la recolección de la piedra y traslado de los materiales”.

El éxito de los proyectos depende del aporte y la participación comunitaria, pero también de la contribución que realizan los migrantes que viven fuera de Honduras, quienes  también realizan diversas actividades a fin de obtener y canalizar recursos hacia el país para realizar estas obras de impacto social, a través de los consulados.

Los  proyectos de infraestructura comunitaria de la fase piloto se construyeron en los departamentos de   Comayagua, Olancho, Choluteca y Atlántida. A la fecha, existe  una oferta cada vez mayor de los clubes de migrantes de hondureños en el extranjero, para apoyar otros proyectos con este programa innovador.


La obra llevó tranquilidad a esta comunidad amenazada por los deslizamientos