Apoya el PNUD en Cuba el debate y la reflexión en torno al cambio climático y el riesgo ambiental

24 jun 2013

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El Numero 73 de la Revista cubana “Temas” dedica su dossier monográfico al cambio climático, como resultado de un taller de autores que, coauspiciado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, reunió en La Habana a climatólogos, especialistas salud pública, relaciones internacionales, oceanólogos, economistas, geógrafos y sociólogos, procedentes de varios países de América Latina y el Caribe, incluyendo Cuba.

Este número dedicado al cambio climático visto desde las ciencias sociales, se lanzó el pasado viernes 21  de junio y tuvo como presentadores a Claudio Tomasi, Representante Residente Adjunto del PNUD en La Habana y el Coronel Luis Ángel Macareño Véliz, Segundo Jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil. Contó además con la presencia de Omar González, presidente del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC) y Barbara Pesce-Monteiro Coordinadora Residente del Sistema de Naciones Unidas en Cuba, junto a renombrados intelectuales, , científicos y miembros de organizaciones de la sociedad civil.

La presente edición de la revista inicia con el artículo “América Latina y el Caribe: retos de adaptación para una Superpotencia de Biodiversidad”, en el que Heraldo Muñoz, Subsecretario General de Naciones Unidas y Director Regional para América Latina y el Caribe, trata algunas consideraciones sobre Cambio Climático y  una Valiosa Experiencia en Cuba: La reducción de la vulnerabilidad ante el riesgo climático en las zonas costeras, a través de un enfoque de adaptación basado en ecosistemas.

El artículo hace referencia a informes científicos del Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) y otros más recientes de las Naciones Unidas, del BID y del Banco Mundial que indican que América Latina y el Caribe podría ser una de las regiones más afectadas por el cambio climático aunque sólo el 11% de las emisiones de  carbono causantes del calentamiento se originen en esta región.

Propone así una reflexión sobre ¿Cuál debería ser, entonces, la agenda de adaptación al cambio climático para América Latina y el Caribe?, teniendo en cuenta que la región cuenta con un tercio de la tierra arable disponible en el mundo y  por tanto está en posición  de desempeñar un importante rol en la producción futura de alimentos. Sin embargo, este singular acervo de recursos naturales  es particularmente vulnerable al cambio climático.

En este contexto, la región no puede postergar una acción de adaptación a los posibles efectos devastadores del cambio climático que considere su vulnerabilidad a los desastres naturales, su alto grado de urbanización y su gran conjunto de capital natural. 

La reducción del riesgo de desastres representa la primera línea de defensa contra el cambio climático, y por ello una agenda de adaptación debe combinar sus esfuerzos con programas de reducción de riesgos. Una agenda de adaptación también debe incluir la adopción de políticas y medidas que prioricen el uso de la tierra para enfrentar múltiples amenazas.

Con esta visión, el PNUD brinda cooperación a los países de la región en el desarrollo de programas de adaptación que privilegian el fortalecimiento de las capacidades de las comunidades y sectores más vulnerables, incluyendo el manejo de recursos naturales para afrontar riesgos de cambio climático.

En este abanico de opciones de estrategias y políticas -y teniendo en cuenta el singular acervo natural de la región-,la adaptación basada en la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas es central a una estrategia global de adaptación.

Es por ello que el PNUD apoya a Cuba en la implementación de las prioridades nacionales y en particular las definidas en la Estrategia Ambiental Nacional y el Programa Nacional de Enfrentamiento al Cambio Climático.

El objetivo principal es promover la gestión sostenible de la biodiversidad y los ecosistemas, a través de la coordinación de acciones con los sectores productivos (agropecuario, forestal, pesca y turismo); el fomento del potencial de las áreas protegidas y de esta manera contribuir a incrementar la preparación del país para enfrentar los desafíos del cambio climático.

Igualmente, el PNUD se ha propuesto para el próximo período de cooperación 2014-2018, contribuir a fortalecer la integración de las consideraciones ambientales, incluidas las energéticas, de adaptación al cambio climático y de gestión de riesgos, en los planes de desarrollo. Para lograrlo, promoverá la protección y el uso racional de  los recursos naturales, con un enfoque de ecosistemas, fortaleciendo la educación, la comunicación y la sensibilización ambiental de los actores clave.

La gestión del riesgo de desastres, incluso con la reconocida experiencia de Cuba, continúa siendo una prioridad nacional. En este sentido, PNUD contribuirá a que las entidades de gobierno y de sectores clave mejoren su capacidad de gestión del riesgo de desastres a nivel territorial.

Poner el cambio climático y los riesgos ambientales en el centro de los debates y la reflexión a todos los niveles es uno de los objetivos del PNUD en su afán de alcanzar el desarrollo humano sostenible, teniendo en cuenta que el factor ambiental es uno de sus tres ejes principales junto al económico y el social. La revista TEMAS constituye un espacio para la reflexión crítica y el debate de ideas, en torno a los problemas actuales y el pensamiento social contemporáneos en Cuba y en el mundo.